miércoles, 3 de febrero de 2010

Él y Ella (I)

http://locuspersis.blogspot.com
Cuando paseo por las calles de noche me gusta mirar las distintas viviendas e imaginar qué están haciendo sus moradores. Esta serie de relatos ocurre en un edificio.
Por favor, querido lector, no te vayas sin dejarme un comentario.
PLANTA BAJA
Las luces de la calle inundan el cuarto en penumbras; aún no es la hora, la mañana no llega todavía; no hay de qué preocuparse...aún.
En la cama, sólo uno duerme sin notar la ausencia del otro.
Las voces de muchachos alegres se van disipando junto con el latir implacable del reloj. Él sueña con banalidades, seguro de que lo hombres deben hacer cosas de hombres. Ella, mira por la ventana en silencio.
De pronto, se oyen pasos y ruidos en la puerta. Pasos y ruidos conocidos que no quiso alertar.
- ¡Ma...! Ya llegué... ¿dormís?
- Si... -gritó simulando pereza para no abochornarse
-Dale, dormite que mañana es lunes... - y agregó a media voz entreabriendo la puerta del dormitorio- ¡Hasta mañana!
-Hasta mañana...- respondió deslizándose suavemente entre las sábanas. No quería despertar a su esposo que comenzaría con un discurso.
Un sopor profundo se apoderó de ella y cerró los ojos a la vez que se apagaba la luz de la habitación de su hijo.
Estaba en casa, podía dormir.

9 comentarios:

Viviana dijo...

Por suerte todavía no llegué a esa fase todavía con mi niña. Pero, ay!, falta poco!! Tiene 8 años.
Un abrazo

Persis dijo...

Es de terrorrrr en BsAs!!!!Yo ya lo pasé! Aunque mi "nene" tiene 21, está viviendo en pareja y tiene una nena de 2 años (es decir es un "hombre"), cuando sale no puedo dormir hasta que llega.
Gracias por pasar por aquí! Besotes

Jorge Fenix dijo...

Yo soy soltero, pero es una de tantas ocasiones en que pienso que la ficción,( o una cronica ficcionalizada tambien) es una buena manera de contar, describir o analizar la realidad.
Saludos desde Mar del Plata.

Persis dijo...

Gracias por tu paso or aquí. Siempre serás bienvenido!!
Saludos cordiales!

Raúl Rustan dijo...

Persis, no cabe duda que hay procupación de madre responsable.
me faltan un par de años para sentir en mi propia piel, la angustia y el anhelo del regreso.

Persis dijo...

La espera y la preocupación es el precio que se paga por la dicha de tener hijos.
¡Gracias por tu visita!

CORAZÓN VERDE dijo...

Se siente la espera y la preocupación pero la dicha de tener hijos lo compensa todo

Robert A. Larrainzar dijo...

¡Hola, Persis! En efecto, entiendo la preocupación de los padres por las andanzas de los hijos.
Continúo con los siguientes pisos, je je. Un fuerte saludo, compañero. Robert. Pamplona. España.

reina dijo...

Ah... es la historia de mi vida... jaja
Sobre todo la parte del discurso del marido...!!
Me sentí reflejada...